Cómo el DCAWI ayudó a Dylan a encontrar su voz y su futuro
Una experiencia virtual personalizada en Destinations Career Academy of Wisconsin permitió a Dylan crecer, explorar y labrarse un futuro prometedor.
Para Dylan, el instituto nunca fue sólo cuestión de exámenes y libros de texto. Se trataba de encontrar un espacio donde pudiera ser él mismo, probar cosas nuevas y descubrir lo que realmente le entusiasmaba aprender. Encontró ese espacio en Destinations Career Academy of Wisconsin (DCAWI).
"Me gustaba poder estudiar en mi tiempo libre", dice Dylan. "Me dio la oportunidad de probar un montón de cosas diferentes y averiguar lo que funcionaba para mí".
Al principio, Dylan se matriculó en una escuela virtual como respuesta temporal a la pandemia. "Seré sincera: no creía que fuera a ir bien", recuerda su madre, Cori. "Dylan tiene autismo y TDAH, y me aterraba la idea de la 'escuela en una pantalla'". Pero a las pocas semanas de ese primer semestre, todo cambió. "Hubo un cambio radical", explica. "Empezó a participar, a contarme lo que aprendía. Era una faceta suya que no habíamos visto antes".
Esa transformación se mantuvo. Dylan encontró rápidamente su ritmo en el entorno virtual y, más que eso, encontró su confianza. Ya no tenía que lidiar con el estrés de los pasillos abarrotados ni con la presión de los exámenes cronometrados, sino que prosperaba en el entorno flexible y basado en proyectos del DCAWI, donde los estudiantes pueden explorar. Como el diseño de juegos, pensó que le encantaría, pero descubrió que no era para él. Aun así, "siempre está bien probar cosas nuevas", dice Dylan.
En cambio, encontró la alegría en lugares inesperados, como la fotografía. A pesar de no encontrarse nunca cara a cara con un profesor, prosperó en la clase asíncrona y se sorprendió de lo mucho que disfrutaba con ella. "Si aún tuviera la cámara, probablemente seguiría haciendo fotos", afirma.
Pero el verdadero punto de inflexión llegó a través de la comunidad. Dylan ingresó en la Sociedad Nacional de Honores Técnicos (NTHS, por sus siglas en inglés) cuando era estudiante de primer año, y siguió participando en ella durante los cuatro años, llegando incluso a ser vicepresidente de la sección de Wisconsin en dos ocasiones. A través de proyectos de servicio, como la elaboración de tarjetas navideñas para niños hospitalizados, retribuyó a la sociedad al tiempo que adquiría dotes de liderazgo y forjaba relaciones importantes.
"Le dieron el Premio al Espíritu un año, y al siguiente, otro", dice Cori. "Este chico callado que solía pasar desapercibido de repente estaba siendo reconocido por ayudar a los demás y hablar en clase".
Un profesor, en particular, dejó un impacto duradero: Bill Brazier, su profesor de diseño web y asesor del NTHS. "Simplemente sacó un lado de Dylan que nunca habíamos visto", dijo Cori. "Congenió con él de inmediato". Brazier no solo enseñó a Dylan su primera clase de informática, sino que le animó a seguir explorando ese camino.
Y exploró. Dylan probó con cursos de programación, fotografía, criminología, etc., y al final se decantó por el diseño audiovisual. "Ahora pienso ir a la Madison College a estudiar eso", dice. ¿Su sueño? Trabajar en una emisora de radio. Inspirado por los programas de radio que le encantan, Dylan espera poder ayudar algún día a crear esos mismos contenidos.
El camino de Dylan no ha sido tradicional, pero sí único. Desde el voluntariado con niños de guardería como compañero de lectura hasta ayudar a sus compañeros a resolver problemas tecnológicos, se ha convertido en alguien con quien los demás cuentan y alguien que cree en sí mismo.
Para Cori, la decisión de seguir siendo virtual nunca se cuestionó después de ese primer año. "Le vimos ser feliz. Eso lo era todo", afirma. "DCAWI le dio el espacio para aprender como mejor aprende. Lo cambió todo".
Ahora que Dylan se gradúa, está dando el siguiente paso hacia una carrera creativa, y lo está haciendo con determinación y orgullo.
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